Seis preguntas sobre la fotoprotección

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Foto: Pixabay.
El buen tiempo tan propio del verano anima a muchos a ir a tomar el sol al aire libre. Después de varios meses bajo las nubes, es normal tener ganas de darse un chute de Vitamina D y de conseguir ese bronceado tan bonito. Pero estar expuestos al sol sin fotoprotector puede tener efectos negativos sobre nuestra salud y aunque en los últimos años su uso está cada vez más normalizado, aún persisten algunas dudas.

¿Qué es la fotoprotección solar? 


Esta puede que sea la pregunta más sencilla de responder, pero no todo el mundo lo tiene claro. La fotoprotección es el sistema que se utiliza para evitar o disminuir la cantidad de radiación solar que nos llega cuando estamos expuestos al sol.
Hay dos formas: a través de la ropa que cubre nuestra piel o con el protector solar, la opción más normal cuando vamos a la playa, por ejemplo. Hay diferentes tipos, pueden ser en crema, spray, en barras solidas, etc. Las alternativas son muchas.

¿Qué es el factor de protección? 


Según la Skin Cancer Fundation, el factor de protección solar (FPS) es la medida de capacidad que tiene un bloqueador solar para evitar que los rayos UVB deterioren la piel. Si por ejemplo, la piel sin protección tarda 20 minutos en ponerse roja, un fotoprotector de 15 FPS demoraría ese enrojecimiento hasta 15 veces más, sobre las cinco horas. Aunque esto tiene dos matices: los bloqueadores solares no resultan útiles si no se aplican de nuevo sobre la piel cada dos horas y el enrojecimiento de la piel no determina los daños provocados por los rayos UVA.
La asociación también aporta un dato interesante: a partir de 15 FPS, la mayoría de filtros solares protegen perfectamente de los rayos.

¿Cómo se aplica el protector solar? 


Solo el 2,5% de los españoles sabe usarlo, una cifra preocupante teniendo en cuenta el alto número de horas de sol en nuestro país. Este estudio de CinfaSalud elaborado en 2016 también afirma que cerca del 34% no toma ninguna medida para protegerse del sol.

Como recomendación general, hay que usar crema solar, o cualquier otro formato, media hora antes de tomar el sol, renovarla cada dos horas y reaplicarla tras bañarse o secarse. Siguiendo estas pautas se evitarán muchos problemas y se cuidará a la piel de los rayos solares.

Es recomendable aplicar el fotoprotector de forma homogénea por todo el cuerpo, aunque prestando atención a zonas sensibles como la cara, el cuello, la oreja o los hombros, entre otras.
A pesar de que las nubes filtran parte de la radiación, en los días nublados también hay que protegerse. Los rayos solares perjudiciales penetran en nuestra piel pudiendo causar quemaduras y daños de fotoenvejecimiento.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir fotoprotector solar?


Hay varios aspectos a tener en cuenta, como el tipo de piel, la sensibilidad al sol, la sudoración de cada persona y la hidratación de la piel, etc. Incluso factores ambientales como la intensidad de los rayos solares o la temperatura ambiental también pueden ser determinantes. La mejor opción es acudir a un profesional sanitario que nos sepa aconsejar.

Si hago deporte al aire libre, ¿necesito protegerme del sol? 


Aunque el objetivo principal no sea tomar el sol, todos los que practiquen deporte al aire libre deben tomar medidas. Con los años, los filtros solares han evolucionado y ya existen específicos para estos casos que no se van con el sudor y tampoco dejan un residuo graso en la piel. En este punto se puede hacer un paralelismo con los trabajadores al aire libre, que tienen incluso más exposición al sol que los deportistas.

¿Cómo usar el fotoprotctor en los niños? 


La piel de los niños pequeños no está aún desarrollada por completo. Es más sensible y fina que la de los adultos, por lo que es desaconsejable que estén expuestos al sol. En ningún caso los bebés menores de seis meses deban estar expuestos, porque no son capaces de regular su temperatura y les puede dar un peligroso golpe de calor.
Los menores de tres años deben de estar al sol durante un tiempo limitados, siempre protegidos con fotoprotector y prendas como gorras, camisetas, etc.
Después de esa edad no hay bajas la guardia. Durante la infancia se reciben la mayoría de las radiaciones solares, así que siempre hay que extremar las precauciones. En las farmacias hay una amplia gama de fotoprotectores infantiles disponible y siempre estará el farmacéutico en caso de duda.

La fotoprotección en Canarias 

Las Canarias son conocidas en todo el mundo por sus encantos naturales y sobre todo, por su sol. Durante todo el año las isas tienen numerosas horas de luz solar y precisamente por eso, hay que cuidarse los 365 días, sin excusa.

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Tenerife recomienda usar protectores solares todo el año y no solo en verano. Canarias es el lugar con más radiación de Europa y aunque tomar el sol motiva la absorción de la vitamina D, no usar protección puede dañar la piel provocando un envejecimiento prematuro, manchas y hasta cáncer.

El servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Canarias (HUC) afirma que el 70% de las radiaciones se toman durante las primeras dos décadas de nuestra vida. De ahí la importancia de inculcar a los niños y jóvenes la importancia que tiene cuidarse adecuadamente del sol.

Curiosamente, en Canarias se produce una llamativa paradoja, alrededor del 50% de la población tiene una falta moderada o severa de vitamina D, según un estudio hecho por el catedrático de Medicina Manuel Sosa. Es un fenómeno común en países soleados, al contrario que en los nórdicos, que como carecen de sol gran parte del año son más conscientes de la importancia de la vitamina D para su salud.

Para tener unos niveles adecuados sin tener que suplementarse, se aconseja llevar una dieta saludable, hacer ejercicio de forma regular y tomar el sol unos 10 minutos diarios.