Claves para una correcta higiene dental

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Foto: Pixabay.

Para nadie es una sorpresa afirmar que tener una adecuada higiene dental es una de las claves para mantener una dentadura sana durante toda la vida. Pero también es cierto que en algunos casos se desconoce cuáles son los aspectos más importantes a tener en cuenta, sobre todo en el caso de los niños.

En esta publicación vamos a repasar cuáles son las pautas generales a seguir y cuáles se deben aplicar a los más pequeños.

Claves generales de higiene dental 

Vigila las encías 

Siguiendo la descripción de la Fundación de Deontólogos y Estomatólogos de Madrid, las encías son una mucosa que protegen los dientes de las bacterias que hay en nuestra boca. Su buen o mal estado es un claro indicador de nuestra salud bucodental.
Y su falta de higiene estimula la creación de placa bacteriana que se deposita en las encías irritándolas, lo que comúnmente se conoce como gingivitis. A la larga puede producir la enfermedad periodental, la principal causa de la pérdida de dientes en adultos.

Por suerte, hay algunos consejos sencillos que pueden ser de mucha utilidad. Es importante cepillarse los dientes con un cepillo de cerdas suaves y no con más frecuencia de la necesaria, porque esto podría dañar las encías. El uso de enjuagues bucales y cepillos interdentales también es recomendable.

También se debe cuidar la limpieza de la mucosa bucal, lengua y paladar para evitar irritaciones, inflamaciones o las tan molestas llagas bucales.

Come menos dulces

Estarás cansado de que te lo digan, pero las estadísticas son claras. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 60% y el 90% de los escolares tienen caries dental en todo el mundo, una auténtica barbaridad. Y las cifras en los adultos en absoluto mejoran, el porcentaje casi llega al 100%.

Aparte de perjudicar a la higiene dental, a menudo las caries están acompañadas de dolor y molestias. La propia OMS aconseja reducir el consumo de dulces, bebidas azucaradas y cualquier otro alimento rico en azúcares para prevenir las caries y la caída prematura de los dientes. Una alimentación rica y equilibrada también será de ayuda.

Las caries pueden prevenirse manteniendo una baja concentración de fluoruro en la boca. Esto se puede conseguir con la fluoración de agua, sal o leche. Los colutorios, la pasta dentífrica y la aplicación de fluoruros por profesionales también son excelentes opciones.

Cuidado con los piercings 

Ya sea por moda, por estética o por simple gusto, los piercings en la boca o lengua ya no son una rareza, aunque es cierto que eran más habituales hace unos años. En cualquier caso, pueden suponer importantes problemas para la salud bucodental, tal y como advierte el Consejo de Dentistas español.

La boca es un entorno húmedo en el que se pueden producir infecciones con facilidad, así que las medidas higiénicas en el momento de hacer el piercing y después deben de ser muy escrupulosas. Si no, se puede desarrollar una peligrosa infección local que luego pase al torrente sanguíneo.

El uso de enjuagues bucales debe ser una obligación en estos casos, como el de sueros fisiológicos o antisépticos por lo menos dos veces al día. De esta manera, se evitarán las infecciones.

Presta atención a las señales de tu cuerpo

Según el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife, el zumbido en el oído puede estar relacionado con una mala salud bucodental. Los nervios y tejidos de la boca y del oído están muy cerca, por lo que un problema en una de estas zonas puede afectar a la otra y viceversa.
Si se sufre este problema, después de haber descartado las infección u otras patologías auditivas, es recomendable acudir al dentista con el fin de que pueda comprobar si el zumbido deriva de del bruxismo, una infección de encías o dientes o una mala oclusión, tal y como cita el Colegio. 

Claves de higiene dental para niños 

Crea el hábito de cepillarse 

Para muchos niños cepillarse los dientes es una de las tareas más aburridas del mundo. Por eso, es importante que desde pequeños adquieran el hábito y aprendan lo importante que es para su bienestar. Una buena forma de que lo hagan es cepillarse en familia. Así, seguirán el ejemplo de los padres y les hará sentirse mayores cuando lo hagan solos. El cepillado debe realizarse tres veces al día y durante unos dos o tres minutos, aunque no hace falta contarlos con el reloj.

Cambia el cepillo de dientes con frecuencia 


La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda cambiar el cepillo cada dos o tres meses para que se mantenga en perfecto estado. Hay que prestar atención al tamaño y la forma de cada cepillo. Debe adaptarse a la boca de cada niño para que llegue a todas las zonas y tengan una correcta limpieza dental.

En la actualidad, los productos de higiene bucodental se encuentran en múltiples mercados. Sin embargo, la farmacia es un referente al que acudir si se quiere conseguir la mejor recomendación para el cuidado bucal.

Utiliza la limpieza interdental

A partir de que los dientes contacten entre sí, entre los 2 y los 6 años de edad, se puede empezar a usar hilo dental, como aconseja la AEP. La limpieza interdental elimina los restos de alimentos que quedan entre los dientes y aunque pueden tardar varios años en dominar la técnica, merece la pena iniciarles.

Los sistemas más conocidos son el hilo dental y los cepillos interdentales, pero hay otras opciones a valorar en el caso de que no les resulten cómodas como las varillas y los cepillos especiales.

No importa si el cepillo es eléctrico o manual

 
Aunque hay odontólogos a favor y en contra de los cepillos eléctricos, la propia AEP afirma que pueden ser tan eficaces como los manuales siempre y cuando se usen correctamente. Si giran en un sentido y en otro de forma alterna, basta con deslizarlo por la dentadura hasta recorrerla por completo. Si por el contrario solo giran en un sentido, deben hacerse movimientos giratorios con la mano sobre cada diente.

La pauta que sí hay que seguir, sea eléctrico o no, es buscar cepillos con filamentos redondeados y un cabezal pequeño que acceda a todas las zonas de la boca. Y una cosa en la que no mucha gente repara, es en la dureza. Hay diferentes grados que van de los cepillos suaves hasta los duros, adaptándose a todas las necesidades.